El Club de los Poetas Muertos

Donde los sueños se funden con la realidad.

domingo, diciembre 18, 2005

Colgante

Mirate al espejo.
Sonries, estás radiante, en estos momentos debes de ser una de las mujeres mas felices del mundo. De tu cuello cuelga un colgante que él te ha regalado esta noche. Es un pequeño trozo de metal, informe, que pende de un cordón de lino que rodea tu cuello. Recuerdas sus manos, suaves, habiles, poniendotelo, mientras tu te sujetabas el pelo. En ese momento un escalofrío ha recorrido cada centímetro de ti, y tu piel te ha dejado en evidencia, poniendose de gallina, el lo ha notado y te ha sonreido con complicidad, luego te ha besado el hombro que llevas semidesnudo y habeis seguido cenando. Ahora, al recordarlo, el escalofrío vuelve. Sonríes.

¿Recuerdas como lo conociste?
Si, fue una de las coincidencias mas exquisitas de tu vida. El amigo de una amiga de un amigo en una fiesta a la que no tenias ganas de acudir, pero como ya te habías comprometido, no había marcha atrás, por suerte. Tenías calor, el bochorno de esa noche de verano te estaba asfixiando, te fuiste hacia la zona mas alejada de la gente, en la terraza, donde la brisa marina refrescaba tus pensamientos. Él vino y te ofreció una copa, tu sonreiste, hablasteis, os disteis telefonos para volver a contactar.

Y ahora hace apenas cinco minutos que has bajado de su coche.
Te has pasado todo el trayecto mirandolo, jugueteando con el colgante. Él, de vez en cuando, al parar en los semaforos, se giraba hacia ti y te acariciaba el rostro con la mano, o te susurraba algo al oído, o simplemente, se te quedaba mirando. En un par de ocasiones te has sonrojado, entonces no has sido capaz de aguantarle la mirada y has apartado tus ojos de los suyos. Al despediros te ha dado un suave beso en los labios... no sabes como lo ha conseguido, pero has vibrado, tienes la seguridad de que lo vas a recordar durante muchisimo tiempo.

Te quitas los zapatos y te tumbas en la cama, sonriendo, como has hecho toda la noche. Cierras los ojos para recordarlo, apenas han pasado unos minutos y ya le echas de menos. El collar pesa y te molesta en el cuello, empiezas a buscar el cierre pero te cuesta encontrarlo, tu pelo te dificulta la tarea. Deseas que él esté aquí para quitartelo, y que no se parase con el collar, que siguiese con la ropa, que te desnudase, que acariciase, que besase tu piel aterciopelada, que amase a tu cuerpo, imperfecto pero bello.

Sigues sin encontrar el cierre, el cordón de lino se empieza a liarse con tu pelo, te angustias y te da la sensación de que cada vez el collar pesa mas. Intentas tranquilizarte, sabes que son imaginaciones tuyas, que es sólo causa de la ansiedad que te provoca no poder desatarte el collar.

Pero el peso no deja de augmentar. Sigues sin encontrar el cierre, ¿pero estas segura de que lo tiene? ¿Acaso lo has visto en algún momento? No, él te lo ha puesto, pero en ningún momento has visto por donde se abría y cerraba. La ansiedad sigue aumentando, ahora sabes seguro que no es una ilusión, tu cuello empieza a irritarse por la fuerza del trozo de metal al estirar el cordón, te cuesta respirar. Intentas, en vano, aliviar la presión poniendo tus manos entre tu cuello y el collar. Es inutil, cada vez va a mas, los dedos te sangran, la fuerza del collar hace que gradualmente los apartes mas, hasta que al fin vuelve a llegar a tu cuello. Un grito ahogado sale de tu boca, te falta el aire. En unos segundos notas como pierdes el sentido, toda resistencia es en vano.

Te desmayas. Resistencia cero, tu cuello empieza a sangrar, el colgante tiene libertad de movimientos. Dejas de respirar y tu último latido marca el término de la escena final.

3 Comments:

Blogger ElaineHolmes said...

Simplemente genial. Me encanta la descripción y el momento de tensión.

23:02  
Blogger lluneta said...

Muchas gracias, especialmente por remarcar el momento de tensión... era la primera vez que escribía uno y me daba miedo no saber hacerlo.

23:51  
Blogger Ozimandias said...

Se nota un poco que el castellano no es tu lengua materna, pero a pesar de ello me parece un relato impecable.

21:52  

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