El Club de los Poetas Muertos

Donde los sueños se funden con la realidad.

jueves, diciembre 15, 2005

Actriz

Se abre el telón. La actriz principal sale al escenario, y el resto del elenco se vuelve aburrido, mediocre, invisible.

Todos los ojos están en ella, y no es para menos. Es encantadora, abrumadora, brillante. Su presencia encandila a cuantos la contemplan. No hay otra igual.
Su rutilante figura es contemplada por los ojos de damas envidiosas, caballeros platónicamente enamorados, villanos lascivos y niños entusiasmados. Su rostro, a medio camino entre el de una muñeca perfecta y una virginal niña, destila ternura, belleza y alegría. Su voz podría provocar la envidia de los mismísimos ángeles. Es perfecta.

Su dedicación es plena. Pese a que no vive de esto, pese a que no es profesional, asume los sacrificios que sean necesarios por su público. Ensaya continuamente, estudia minuciosamente su papel, analiza hasta el mínimo aspecto de la obra y de su personaje durante el tiempo que sea necesario para realizar una interpretación sublime; y lo logra.
Su marido apenas la ve, demasiado agotado al venir del trabajo para contemplarla en el teatro sin dormirse. No entiende qué ve ella en su hobby, pero no se interpone.
Su hijo está enfermo, y requiere los cuidados continuos de su mejor amiga. Ésta accede encantada, pero más de una vez se pregunta por qué no puede cancelar una actuación, sólo una, para pasar una noche con su hijo.

Ellos no lo entienden. No sienten lo que ella al saberse adorada, deseada y amada por masas de desconocidos que darían el alma por compartir una cena con ella. No comprenden que ella encuentra en el escenario lo que nadie puede darle fuera de él.

Sus amigos la han visto cancelar su asistencia a varias citas, fiestas y compromisos varios. Pasado un tiempo, la llamaban con menos frecuencia. Después, ella dejó por completo de ir con ellos, y ellos desistieron de seguir llamándola. Ella ha elegido.

Y es feliz. Mucho. Cada vez que termina la función, los aplausos le recompensan el esfuerzo invertido, las horas de sueño perdido, las relaciones deterioradas o desaparecidas. Lo vale, vaya si lo vale.

Los aplausos desaparecen y la relación con su público acaba. Todos los espectadores se marchan, pese a que la divina actriz daría su alma por compartir una cena con ellos. Les adora, les desea, les ama, pero ellos se van y ella no puede evitarlo.
Se quita el maquillaje y se contempla en el espejo de su camerino, de nuevo ella, de nuevo real, de nuevo una mujer de carne y hueso en lugar de una diva. En ese momento, como todas las noches, se pregunta en lo más hondo de su corazón qué es tener un marido que aún la quiera y la espere en casa, un hijo que la recuerde y que desee sus abrazos como cualquier otro niño los de su madre, amigos con los que compartir charlas, risas y tristezas. Pero no puede evocar ese rincón, ya tan lejano, de su memoria. Y pese a que no recuerda lo bastante esas sensaciones como para echarlas por entero de menos, sí sabe que ha dejado de sentir algo que su público nunca podrá darle. Sabe, en lo profundo de su alma, que sus amigos y familiares la querían a ella, no a la diva; amaban la verdad, no la fachada. Con ellos nunca necesitó maquillarse, ensayar o estudiar un papel para obtener su amor incondicional.

Pero ya es tarde.

Se cierra el telón. La actriz principal está sola en el teatro, y se vuelve aburrida, mediocre, invisible.

7 Comments:

Blogger Ozimandias said...

Cuando escribí este relato, una amiga mía se estaba alejando lentamente de algunos amigos suyos, yo incluido. Este relato publicado en un blog que ella solía leer sirvió (aunque no sin ayuda) para llamarle la atención y lograr que se diera cuenta de que estaba dejando atrás a varias personas que la querían muchísimo. Aunque con el tiempo ha seguido perdiendo relación con algunas de aquellas personas, conmigo no lo hizo y día de hoy somos muy buenos amigos.

Este texto ha perdido validez por esa razón, pero sigue teniendo gran fuerza emocional como recuerdo de aquella época. Es bueno mirar de vez en cuando al pasado y observar los abismos por los que supimos no caer.

02:23  
Blogger ElaineHolmes said...

Qué casualidad. Esta tarde tengo un casting para un corto y leo esto. :-p Me lo tomaré como un buen presagio (echándole mucha imaginación, claro xD).

16:33  
Blogger Drew said...

Oh, mi Elaine va a ser famosaaaa! *_* No me olvides cuando estés en "jolibú", ¿eh? =P

Ozito, este relato ya lo leí en su día y me pareció que estaba bien, da para pensar.

20:06  
Blogger ElaineHolmes said...

Ozi, que sepas que al final ha sido un buen presagio y la audición me ha salido bien. ^_^ (otra cosa es que me llamen xD)

A mí me gustaría saber, Drew, por qué siempre que Ozimandias cuelga aquí un relato, tu ya lo habías leído antes. O_o Es que flipo...

21:23  
Blogger Sayuri said...

Precioso. Y muy triste tambien.

11:49  
Blogger lluneta said...

Me encanta Ozi, mucho...
Además da mucho que pensar... Creo que debería dejar que algunas "actrices" lo leyeran.

22:49  
Blogger Drew said...

Elaine, es que yo lo veo todo... (H) No, va, que me suele pasar sus relatos cuando los escribe xD

15:03  

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